• Radio Valparaíso
    Online

    Consejos de un traumatólogo para evitar lesiones en escolares con las mochilas y zapatos

    Varios niños prefieren zapatos con plataformas o mochilas más pequeñas siguiendo las tendencias en estos artículos. Sin embargo, algunos de estos no cumplen el objetivo principal que tienen para que los pies y espalda de los más pequeños, estén sanas y sin complicaciones. Juan Fuenzalida, traumatólogo infantil de Clínica Universidad de los Andes, entregó a Emol las principales recomendaciones que deben tener en cuenta los padres a la hora de comprar una mochila y los zapatos escolares de sus hijos.

    El médico enfatiza en que el traslado de una mochila por cuatro o cinco cuadras en la espalda no debería causar una lesión a nadie, pero asegura que cuando a un niño le duele la espalda hay que investigar las razones detrás de esto. «Los niños no tienen dolor de espalda sin una causa determinada», advierte.

    Respecto al calzado, Fuenzalida asegura que este cumple el rol de proteger el pie, cuidarlo, evitar que se pinche, que se entierre, que duela, se moje, se queme o enfríe. Así, sus características deben ser: – Blando, amplio, con suela de goma, antideslizante, cómodo y con el interior mullido o acolchado.

    – Debe ser similar a andar descalzo: «Hasta hoy, por lejos la zapatilla deportiva es la que mejor maneja ese aspecto», señala el doctor, agregando que si cumple con las características que pide el establecimiento, esta sería la mejor opción.

    -Debe ser flexible: «Cuando uno compra un zapato lo debe tomar por delante y por detrás, es decir, por el talón y por la punta, y ver que sea flexible en el plano longitudinal y flexible como una hélice en el plano lateral».

    – No necesariamente se compra uno al año: «El zapato se cambia cuando queda chico. En el caso de los niños, cuando el pie empieza a quedar apretado al interior, a provocar dolor o cuando se deforma, se debe cambiar».

    – Al momento de probarlo antes de comprar, para saber si la talla es la indicada, se debe «poner el pie del niño adentro, empujarlo hacia adelante e introducir un dedo longitudinalmente hacia abajo, pegado al talón del zapato, y revisar que quede más o menos firme, que no quede suelto».

    – No son recomendables «los zapatos con plataforma, ya que disminuyen la flexibilidad de la suela, cualquier elemento que sea más grueso va a ser más duro».

    -Tamaño: «Debe ser más o menos de la longitud de la espalda del niño, del tamaño de esta y que no la exceda. Si un niño es flaco tendrá que usar una mochila más angosta que un niño que es más grueso».

    – Peso: «La capacidad de las mochilas se miden en litros y se calcula que más o menos 1 litro es 1 kilo. El peso recomendable para un niño es aproximadamente el 10% de su peso corporal con un máximo de hasta el 15%. Si un niño pesa 30 kilos debería usar mochila que no pese más allá de tres kilos y máximo 4,5 kilos».

    – Características: «Debe tener correas anchas y bien acolchadas de tal manera que el apoyo en el hombro sea confortable. Se apoya en tres puntos, los dos hombros y la cintura, ya que ahí se hace la fuerza del peso del contenido de esta. Debe quedar pegada a la espalda».

    – Distribución del peso: «Las cosas más pesadas deben ir más pegadas a la espalda y hacia abajo de la mochila. No hacia los bolsillos más externos, porque ahí el punto de equilibrio se altera. Debe ser acolchada en las dos asas que van a la espalda y en la zona de la cintura para que se apoye bien».

    – Buena postura: «Tener presente que la espalda se debe mantener derecha cuando uno usa la mochila y no encorvar la cintura hacia adelante para soportar el peso con un mal equilibrio de la columna».