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Valparaíso y su borde costero sera protegido con dados de hormigón

Mejorar la defensa costera de parte importante de la ciudad, de manera de generar una protección frente al oleaje y marejadas que permita dar seguridad a las futuras obras urbanas que se levantarán en el sector comprendido entre Edwards y el Muelle Barón principalmente el futuro Parque Barón es el objetivo central del proyecto denominado “Mejoramiento Protección Costera Sector Edwards-Barón”, el cual desde junio de 2018 viene ejecutando la Empresa Portuaria Valparaíso (EPV).

Con el fin de verificar en terreno el avance de la iniciativa cuya construcción concluirá en mayo de 2020, y que permitirá revitalizar el plan de inversiones público-privadas que se contempla para Valparaíso en materia urbana y portuaria, ejecutivos de EPV junto al equipo técnico de la Constructora Las Lilas y la empresa RFA, encargada de la inspección técnica, realizaron una visita al sector de las obras este jueves.

La iniciativa está dividida en dos secciones, totalizando entre ambas una extensión cercana a un kilómetro: la primera, ubicada entre las calles Edwards y Freire, implica reconstruir la protección en ese sector con bloques de hormigón reciclado y nuevos bloques prefabricados en el mismo lugar por un tramo de 620 metros. La segunda, en tanto, contempla mejorar la escollera del sector Francia-Barón en un espacio de 340 metros lineales.

La inversión total contemplada es de 7 mil millones de pesos, totalizando 23 meses de obra, la cual tiene la particularidad de ser la primera iniciativa de protección costera en Chile que se desarrolla reutilizando bloques reciclados. Son el total 2.200 bloques que se ocuparán, entre nuevos y reciclados, algunos de los cuales fueron parte del antiguo frente de atraque del Terminal 1 del puerto, retirados entre 1985 y 1999 los primeros, y otros en 2016 luego de la extensión de 120 metros que realizó el concesionario TPS.

En el marco de esta obra, los bloques reciclados se cortan a través de un novedoso método de perforación y fraccionamiento utilizando cemento expansivo, lo que permite dimensionar los bloques según necesidad, minimizando la pérdida de material y sin la contaminación acústica que generarían máquinas como martillos neumáticos u otros. Este sistema ha permitido un importante ahorro en materia de extracción de roca de cantera, además del retiro y botadero de los bloques antiguos, disponiendo de elementos existentes, lo que ha permitido ahorrar casi $2 mil millones en el costo inicial estipulado para el proyecto.

“Este proyecto de construcción de borde costero va a permitir a la ciudad de Valparaíso tener un acceso protegido al mar. Es un proyecto único en su clase y es la primera vez en Chile que se están utilizando bloques de hormigón reciclado, lo que ha permitido importantes ahorros a la EPV y aumentar notablemente la protección que se está obteniendo del mar”, explicó Enrique Piraino, gerente de concesiones de EPV.

El ejecutivo agregó que la iniciativa “se extiende cerca de un kilómetro. Son siete mil millones de pesos de inversión de la Empresa Portuaria, y demás va a estar en contacto con el Proyecto Barón, lo que va a permitir conectar desde el Paseo Wheelwright por el sector Barón luego el Paseo Carrera y la futura pasarela Edwards que va a construir el Terminal n°2 de Valparaíso. Con esto vamos a obtener una conexión completa del borde costero en toda su extensión”.

Por su parte, Mario Muñoz, jefe técnico de la obra por parte de la Constructora Las Lilas, indicó que “estamos trabajando hoy día con casi 70 personas, ejecutando el proyecto. Tenemos un avance de 65% y esperamos terminar en el plazo programado que es mayo del próximo año.

“El nivel de protección, el nivel de escollera que va a tener esta defensa es bien poco frecuente. Estamos llegando a las 80 toneladas por metro lineal que van a ser protegidas. Los bloques -a diferencia de cualquiera otra protección- tiene espacios, tiene un porcentaje de huecos que permite amortiguar la ola y solamente deja pasar lo que se conoce como ‘challa’, que no tiene efectos dañinos sobre la estructura. El año 85 el mayor oleaje que fue registrado aquí fue de diez metros. Y esos diez metros, el cálculo que está hecho es que lo resistan los bloques”, señaló quien encabeza la ejecución del proyecto. Piraino explicó que los bloques de hormigón prefabricados y reciclados “elevan notablemente el estándar de esa zona. Hoy día estamos frente a un cambio climático que cada vez más se hace notorio y nuestros bordes costeros deben ser protegidos aumentando sus estándares de tal forma que los ciudadanos puedan aprovechar estos espacios”, concluyó