Radio Valparaíso
Online

Exploran estrategias para abordar déficit atencional en estudiantes universitarios

Cuando tienes una tarea que requiere mucha concentración ¿evitas o retrasas empezarla? ¿Te distraes con ruidos o actividades que ocurren a tu alrededor? ¿Eres de los que termina las oraciones de la gente que está hablando, antes que ellos las finalicen?

Éstas son algunas de las preguntas que plantean académicos de la carrera de Pedagogía en Educación Diferencial de la Universidad Bernardo O’Higgins (UBO) y del Laboratorio de Neurociencias de la Universidad de Playa Ancha (UPLA), a estudiantes de ambas casas de estudios, para indagar sus percepciones sobre el déficit atencional y, desde allí como instituciones, levantar estrategias metodológicas y evaluativas orientadas a abordar esta necesidad a nivel universitario.

El trabajo inicial de recolección de información mediante test y entrevistas personales, que se desarrolla con alumnos de Pedagogía en Biología y Ciencias de la UPLA y Pedagogía en Educación Diferencial de la UBO, se da en el contexto de un convenio de colaboración entre ambas instituciones, y obedece a la inexistencia de estudios en Chile referidos a este trastorno neuroconductual en la población universitaria.

Así lo informó la coordinadora de investigación de la carrera de Pedagogía en Educación Diferencial en la UBO,doctora Nelly Álvarez. “Lo que necesitamos saber es cómo el estudiante está aprendiendo, cuáles son las barreras en las cuales se encuentra la universidad, para luego poder intervenir, pero siempre desde el aula, ya con estrategias específicas”.

Caracterizado por la dificultad para prestar atención, unido a hiperactividad e impulsividad, quienes presentan déficit atencional se les dificulta organizar o terminar una tarea, prestar atención a los detalles, seguir instrucciones o conversaciones. De igual manera, se distraen fácilmente u olvidan detalles sobre las actividades cotidianas.

El director del Laboratorio de Neurociencias de la UPLA, doctor Mauricio Valenzuela,afirmó que en los cursos universitarios siempre hay un estudiante con déficit atencional y, en su caso particular, trabaja con ellos de manera diferenciada, pero explica que es necesario tener una mirada común respecto de las necesidades del alumno y de cómo trabajarlas.

“Uno los cambia de posición y se fija más en hacer repeticiones más lúdicas, más claras y en dar las instrucciones más acotadas. Si al resto le doy la instrucción completa, en el estudiante (con este trastorno) me preocupo de estructurar la información primero, segundo, tercero hasta que la complete. Se trabaja también los niveles atencionales evitando que se ubiquen cerca de la ventana. Uno va buscando estrategias para facilitar el proceso de aprendizaje”, sostuvo el doctor Valenzuela.

El investigador y académico de Pedagogía en Educación Diferencial de la UBO, Carlos Poblete, se refirió a la realidad que las casas de estudios superiores viven a diario en las salas de clases con jóvenes con y sin diagnóstico médico.

“Nadie se hace cargo de los estudiantes que tienen déficit atencional en este ámbito, que repercute en su trayectoria académica, y lo ideal es potenciar y favorecer la trayectoria del alumno de manera de lograr una titulación oportuna. Lo ideal es recoger desde los estudiantes las percepciones que ellos tienen frente a esta situación de déficit atencional y con ello levantar estrategias en función de mejorar su calidad de aprendizaje, y también mejorar las estrategias docentes entre ambas universidades en este contexto que está abandonado”, precisó.