Te invitamos a conocer la historia de Jocelyn Garrido, que es la historia de muchos habitantes de nuestro Barrio Puerto que han podido participar de las iniciativas de la Corporación.

La calle San Francisco, ubicada en donde colindan los cerros Cordillera y Toro de nuestro Valparaíso, es uno de los lugares que representa los rasgos más característicos del Barrio Puerto de Valparaíso. Un barrio que a pesar de contar con la distinción de haber sido el punto fundacional de la ciudad, con los años ha caído en el descuido y la vulnerabilidad, a pesar de los intensos intentos de sus vecinos.

Quizás por eso, las primeras palabras que emite la vecina del sector Jocelyn Garrido a la hora de hablar de la Corporación La Matriz son de agradecimiento. Especialmente, por la relación que ha ligado a ella y sus hijos a las múltiples iniciativas de desarrollo del Barrio Puerto que encabeza la ONG de Valparaíso.

El hijo de Jocelyn, Gerard, participa en Futvalores

“Siempre fui cercana a la Parroquia La Matriz”, confidencia Garrido, quien agrega que “primero conocí a la Corporación a través de Futvalores, ya que “mi hijo menor Gerard, siempre quiso participar, y con solo cuatro años pudo formar parte de la escuela de fútbol que tenían en La Matriz. Desde ahí empezamos una relación de mucha cercanía, porque los profesores lo acogieron muy bien. La Corporación comenzó a ser como una familia”.

De hecho Gerard, quien cumplió 7 años, no es el único en la familia de Jocelyn que ha podido disfrutar participando de los programas culturales, artísticos y deportivos de La Matriz. Su hija Danae, de 14 años, hoy cumple un rol muy activo participando en la Orquesta Infantil-Juvenil de la Corporación desde 2016.

“Consideré que la Orquesta y Futvalores era un acto de inclusión para mis hijos, es definitivamente una oportunidad para sacarlos de cualquier vulnerabilidad, de las drogas, del alcohol, la delincuencia, que han sido problemas que iban empeorando en el sector. La Corporación La Matriz fue como una luz dentro del sector, que habitualmente está muy estigmatizado”, confiesa, y agrega que “les ha ayudado muchísimo. Gerard ha podido desarrollar su sociabilidad, su empatía y el trabajo en equipo. Ese compañerismo ha hecho que eso se vea también reflejado en su colegio. Por su parte, Danae se libera con la música y deja su introversión. Eso es muy valorable”.

UN PROYECTO ILUMINADOR

Con el tiempo, la relación entre Jocelyn Garrido y la Corporación La Matriz fue creciendo, al punto de significar una ayuda a nivel educacional. “Después de diez años, me ayudaron a estudiar”, indicó, haciendo referencia a una beca para estudiar Administración General con mención en Márketing, Finanzas y Recursos Humanos, carrera de la que se tituló este año, en el Centro de Formación Técnica UCEValpo.

“La Corporación y el C.F.T., creyeron en mi y dieron la posibilidad a un integrante del sector. Ellos confiaron en que era posible, aunque fue sacrificado en primera instancia porque no estudiaba hace diez años y no tenía las herramientas”, dice, añadiendo que “cuando en la vida se dan oportunidades, hay que saber aprovecharlas y, lo más importante, es tener el apoyo. Si no hubiese tenido el apoyo de la La Matriz con esta beca, no habría podido crecer a nivel profesional. Podría haber tenido la motivación, pero nada más”.

La hija mayor de Jocelyn, Danae, es una de las integrantes de la Orquesta Infantil-Juvenil de La Matriz.

Razones por las cuales, Jocelyn Garrido pasó a integrar el equipo con el que la Corporación La Matriz trabaja todos los días por el desarrollo y la dignidad de quienes habitan el Barrio Puerto de Valparaíso, desempeñándose en el programa Acciona del Ministerio de las Culturas, del que la Corporación es entidad ejecutora.

“Hoy hay demasiadas razones para hacerse socio”, manifiesta Jocelyn, sosteniendo también que “hoy estamos muy individualistas y acostumbramos a pensar sólo en nuestros problemas. A veces, lamentablemente, la labor necesita de un factor económico, porque está la motivación, la energía y el amor de quienes trabajan por el prójimo. Cualquier día puede haber otra ‘Jocelyn’ que necesite de las herramientas que tuve, porque quiere salir adelante”.